
El año 2002 fue un hito en la historia de Viena, con la inauguración de su sede central de Can Roqueta (Sabadell), donde se ubican las instalaciones de fabricación de embutidos, la central logística y las oficinas centrales.
Este nuevo espacio de trabajo hace posible la consolidación de la estructura humana y productiva para afrontar el futuro con garantías de éxito y poder crecer sin perder la imagen de calidad que nos identifica, y la imagen de “hacer las cosas bien hechas” que nos ha caracterizado durante los más de 30 años de historia.